Capítulo 54 del Laozi

Texto chino

shànjiànzhěshànbàozhětuōsūnchuò
xiūzhīshēnnǎizhēnxiūzhījiāyǒuxiūzhīxiāngnǎichángxiūzhīguónǎifēngxiūzhītiānxiànǎi
shēnguānshēnjiāguānjiāxiāngguānxiāngguóguānguótiānxiàguāntiānxià
zhītiānxiàzhīrán

Traducción

Quien sabe fundar no teme la destrucción; quien sabe conservar no teme la pérdida.
Sus hijos y sus nietos le ofrecerán sacrificios sin interrupción.
Si (el hombre) cultiva el Tao en su interior, su virtud será sincera.
Si lo cultiva en su familia, su virtud será abundante.
Si lo cultiva en el pueblo, su virtud será extendida.
Si lo cultiva en el reino, su virtud será floreciente.
Si lo cultiva en el imperio, su virtud será universal.
Por eso, según mí mismo, juzgo a los demás hombres; según una familia, juzgo a las demás familias; según un pueblo, juzgo a los demás pueblos; según un reino, juzgo a los demás reinos; según el imperio, juzgo al imperio.
¿Cómo sé que es así en el imperio? Únicamente por esto.

Notas

E : 欧阳修 Ōuyáng Xiū dice: Si se planta un árbol en una llanura, necesariamente llegará un momento en que será arrancado y derribado. Pero lo que está bien establecido nunca es arrancado (derribado). Si se sostiene un objeto entre las dos manos, necesariamente llegará un momento en que se lo suelta; pero lo que conservamos firmemente nunca se nos escapa. Pienso, dice 谢朓 Xiè Tiǎo (E), que esta doble comparación se aplica a quien sabe establecer profundamente la en sí mismo y conservar firmemente el dào.

C : Todo objeto material tiene un cuerpo que se puede establecer en algún lugar; por eso puede ser removido del lugar donde ha sido establecido. Pero quien cultiva el dào no funda materialmente, funda en espíritu. Por eso lo que funda es inaprensible, indestructible.

H : Si los méritos y la del Santo son imperecederos, si sus beneficios se extienden a la posteridad más lejana, es porque la cultiva sincera del dào es la base de su conducta. Entre los hombres del siglo que buscan el mérito y la reputación, no hay ninguno que desee fundar méritos eternos y dejar obras imperecederas.

Si los hombres vulgares no saben eternizar sus méritos, es porque quieren fundarlos por la fuerza de su prudencia, y se encuentran con hombres dotados de una prudencia superior, que los superan y los despojan de su reputación.

E : Es decir, que su será floreciente, y sus beneficios se extienden hasta sus últimos sobrinos.

H : El Santo renueva la pureza de su naturaleza y funda en el 天下 tiānxià el dào y la . Los hombres del 天下 tiānxià son conmovidos por su ejemplo y se somenten de corazón. Sus obras son eternas. Por eso sus méritos fluyen hasta diez mil generaciones y sus beneficios se extienden al infinito. He aquí un hombre que sabe fundar y conservar el dào.

E : Según el estado actual del 天下 tiānxià, juzgo el estado futuro del 天下 tiānxià.

E : El 天下 tiānxià no tiene dos dào. Si el Santo conoce el 天下 tiānxià, es únicamente por este dào.

Aliter C : ¿Cómo sé que el 天下 tiānxià no difiere de un reino, un reino de un pueblo, un pueblo de una familia, una familia de un hombre? Porque todos los hombres son semejantes, porque son igualmente capaces de cultivar la . ¿Cómo lo sé? Lo sé por este cuerpo, es decir, por mí mismo, examinando la manera en que practico el dào. (Cf. cap. XLVII.)

Aliter A : Según quienes cultivan el dào, juzgo a los hombres que no lo cultivan; veo quiénes perecerán o serán salvados.

A sigue la misma interpretación en las tres frases siguientes; pero explica las palabras 天下 tiānxià (vulgo « el imperio »), por « maestro, soberano ». Según un soberano que cultiva el dào, juzgo a los soberanos que no lo cultivan.

A : Por estas cinco cosas, sé que los hombres del 天下 tiānxià que cultivan el dào están en un estado floreciente, y que los que abandonan el dào no tardan en perecer.